La procesión pasa por el pueblo.
La estatua de Cristo muerto es llevada sobre los hombros de los hermanos. La procesión avanza lentamente por las calles y plazas, acompañada de cantos y oraciones. Las antorchas iluminan los rostros y los muros de piedra; en los pasajes más estrechos, el ritmo de los pasos invita a todos a detenerse.
La procesión es un ritual religioso que se celebra en todo el pueblo. Algunos llevan la estatua, otros cantan, otros rezan y otros esperan a que la procesión pase frente a sus casas. Incluso quienes no participan en la celebración pueden detenerse a escuchar, dejando paso a los que están en marcha.
Una tradición mantenida por el pueblo.
Cada año, el Viernes Santo reúne a diferentes generaciones. El significado del día se transmite a través de gestos repetidos: preparar la procesión, acompañar la estatua, reconocer la letra de las canciones.
Para quienes visitan San Donato, asistir al ritual es también una forma de comprender la relación entre el pueblo y su comunidad. Las calles del centro histórico, que se recorren durante todo el año camino a la escuela, el trabajo o la plaza del pueblo, se convierten por una noche en un lugar de participación colectiva.
Si quieres asistir a la procesión
La procesión tiene lugar el Viernes Santo. La hora, el punto de partida y el recorrido están sujetos a cambios: consulte el programa de celebraciones publicado para el año de su visita o solicite información en el punto de información de San Donato Val di Comino.
La procesión recorre el centro histórico, donde encontrará calles estrechas, escaleras y adoquines. Use calzado cómodo y, al pasar, deje libres las entradas y los caminos para los demás participantes. Si desea tomar fotografías, hágalo discretamente, sin interrumpir la ceremonia.
Puedes detenerte aunque sea por unos instantes. Escuchar las canciones y observar la participación de los vecinos te ayudará a comprender por qué este día sigue teniendo un lugar especial en la vida de San Donato.



























